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DISTANCIA: 3,510 km
HORARIO: 55 min.
DESNIVEL: 32 metros
DIFICULTAD: Baja. Recorrido sin grandes desniveles ni dificultades.
TIPO DE FIRME: Camino de tierra en buen estado y carretera asfaltada (320 m.).
FUENTES: En Fortanete
USO DEL ITINERARIO: Senderismo, paseo a caballo, BTT (bicicleta de montaña).

ELEMENTOS DE INTERÉS: Conjunto urbano y monumental de Fortanete, puente medieval sobre el río Pitarque, huertos de Fortanete, ermita de San Cristóbal, ermita de Loreto, peirón de San Carlos (junto a la pista asfaltada a Valdelinares), merendero de la Canaleta (enlace con el GR 8).

                                                                                                               El itinerario se inicia desde el núcleo urbano de Fortanete, concretamente desde la calle de Santa Bárbara o carretera A-226 a la altura del puente de piedra del municipio, indicado con una flecha direccional de madera hacia el río. Un panel de información nos ayuda a comprender un poco más la función de los puentes en el Maestrazgo. Cruzamos, de esta forma, el bonito puente de piedra de Fortanete y entre paredes de piedra seca y huertos, abandonamos el núcleo urbano.
   Continuamos por un camino de tierra y pasamos junto a una de las numerosas explotaciones ganaderas del municipio. Más adelante, y después de un pequeño ascenso en el camino, alcanzamos el alto del cerro en el que se ubica la ermita de San Cristóbal, mirador excepcional del amplio valle y del pueblo de Fortanete. Seguimos en dirección este hacia la ermita de Loreto.
        En este lugar y, después de atravesar varios campos de labor, salimos a la carretera de Fortanete a Valdelinares y continuamos a la izquierda en dirección al pueblo. Una vez que pasamos junto al peirón de San Carlos y cruzamos el río, seguimos a la derecha junto al cauce fluvial.
        Ya sólo queda seguir hacia la ermita de Loreto de Fortanete, muy cerca de la Rambla. En este lugar enlazamos con el GR 8 para volver al núcleo urbano del municipio por la calle de Loreto. Total recorrido: 3,510 km (en perfecto estado para BTT-bicicleta de montaña).

Ermita de San Cristóbal

        Es la ermita más antigua de la localidad, probablemente del siglo XVI, aunque el edificio actual ha tenido varias reformas y añadidos posteriores. De mampostería encalada, tiene una sola nave con portada de medio punto. También posee un porche añadido para refugio de pastores y caminantes.
        La ubicación de la ermita en un pequeño promontorio y su dedicación a San Cristóbal indican el sentido de protección a la población que tuvo desde un principio. Además, se trata del santo patrón de Fortanete, por lo que cada 10 de julio tiene lugar allí la celebración de la misa al santo y la bendición de los campos y las gentes del pueblo.


Ermita de la Virgen de Loreto

        Es una construcción barroca, de mitad del siglo XVII. En el exterior presenta un pórtico abierto, atrio o “retiro” con cuatro columnas de sillería que dan apoyo a una techumbre de madera con un interesante alero rícamente decorado (fechado en 1663). Una amplia “ventana de adoración” enrejada permite asomarse al interior de la nave; sobre el dintel de esta ventana aparece grabada la fecha de construcción de la ermita, 1648. El acceso a la ermita está por una pequeña puerta lateral. El interior es de una sola nave cubierta por bóveda de medio cañón, y en la cabecera cúpula sobre tambor. Quedan interesantes pinturas con imágenes de la Presentación y la Adoración; las pechinas situadas bajo la cúpula están decoradas con imágenes de cuatro mujeres del Antiguo Testamento: Judit, Joel, Rut y Ester.
        Sobre el suelo enguijarrado del atrio se bendicen las tortas de San Cristóbal cada 10 de julio, tal vez el acto más entrañable de nuestras fiestas patronales. En los prados exteriores mozos y mozas bailaban antaño en estas fiestas al son de dulzaina y tamboril.


Ermita de Santa Bárbara

        Se trata de un sólido edificio de mampostería, de una sola nave, cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos. Presenta un atrio cubierto con dos arcos de medio punto de sillería, a modo de refugio (Sana Bárbara es la protectora contra las tormentas), conserva restos del pavimento enguijarrado original y adornos de rocalla en la clave de la bóveda. La puerta de entrada es adintelada y en ella consta la fecha de construcción, 1715.
        En momentos históricos de pestes o epidemias con mucha mortandad esta ermita se usó, por su proximidad al cementerio, como lugar de confinación y aislamiento para los enfermos terminales.